Polímeros

Interacciones breves, consecuencias grandes.

El momento de la separación.

Sistemas distintos, materiales distintos, presiones distintas.

Un límite en común: donde termina el molde y comienza la pieza. Ahí se decide todo lo que la pieza llegará a ser.

Lo que se queda en la superficie.

En la interfaz, cada variable del compuesto se convierte en una variable del resultado.

Un desmoldante que deja residuo cambia la superficie de la pieza. Uno que compromete la adherencia hace imposible el acabado.

La pieza sufre las consecuencias.

Defectos superficiales, residuo, inconsistencia dimensional: nada de esto se corrige después de la separación.

La calidad del desmoldante es la calidad de la pieza.

Separación, sin rastro.

Soluciones formuladas para la pieza, para el proceso y para el operador.

El desmoldante que funciona en la interfaz no deja nada atrás, salvo la superficie que el proceso buscaba.

Todo comienza con entender

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